Valencia: guía completa de la ciudad del Mediterráneo
Valencia es la tercera ciudad de España y un destino mediterráneo que combina vanguardia arquitectónica, playas urbanas y la mejor gastronomía del arroz.
Por qué Valencia enamora
Valencia tiene algo que muchas ciudades envidian: autenticidad. No es tan turística como Barcelona ni tan masificada como las costas de Málaga, pero ofrece una calidad de vida que la ha situado en los primeros puestos de rankings internacionales. Su clima, con más de 300 días de sol al año, su gastronomía centrada en el arroz y su mezcla de huerta y mar la convierten en un destino único.
La ciudad ha sabido combinar su patrimonio histórico con una arquitectura contemporánea espectacular. El casco antiguo, el Barrio del Carmen, conserva la huella de la Valencia romana, visigoda, musulmana y cristiana. A pocos minutos, el impresionante complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Santiago Calatrava representa la Valencia del siglo XXI.
Qué ver en Valencia
La Ciudad de las Artes y las Ciencias es el icono arquitectónico de la ciudad. Este complejo futurista diseñado por Santiago Calatrava y Félix Candela incluye el Hemisfèric (cine IMAX), el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe (interactivo y divulgativo), el Oceanogràfic (el mayor acuario de Europa con 500 especies marinas), el Palau de les Arts (ópera y música) y el Umbracle (mirador y jardín). Se necesita al menos un día completo para visitarlo con calma.
El casco histórico es un laberinto de calles estrechas y plazas con encanto. La Plaza de la Virgen alberga la Basílica con el Santo Cáliz y la fuente del Turia. La Catedral de Valencia, de estilo gótico valenciano, es el centro neurálgico. El Mercado Central, uno de los más grandes de Europa, es una joya del modernismo valenciano con más de 1.200 puestos.
La Lonja de la Seda es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y uno de los mejores ejemplos de gótico civil europeo. El Barrio del Carmen conserva restos de la muralla musulmana y alberga una intensa vida cultural con galerías de arte, bares de tapas y terrazas.
El Jardín del Turia es el pulmón verde de Valencia. Ocupa el antiguo cauce del río Turia, desviado tras la gran riada de 1957, y recorre la ciudad a lo largo de 9 km. Es un parque urbano de los más grandes de España donde se puede caminar, correr, ir en bici o simplemente tumbarse al sol.
La playa de la Malvarrosa y las playas de Valencia
La playa de la Malvarrosa es la playa urbana por excelencia de Valencia. Con casi un kilómetro de arena fina y dorada, está bordeada por un paseo marítimo lleno de restaurantes donde comer arroz al fresco. Es playa accesible, con bandera azul, duchas, servicios y alquiler de sombrillas.
La playa de las Arenas está al sur de la Malvarrosa, más tranquila y frecuentada por familias. Más al sur aún, la playa de la Garrofera y la Devesa forman parte del Parque Natural de la Albufera, un espacio protegido de dunas y pinada que es un remanso de paz a 15 minutos del centro.
El Puerto de Valencia, al final del paseo marítimo, es uno de los más activos del Mediterráneo. Desde allí salen ferris a Baleares, Cerdeña y Argelia, y también es el punto de partida para excursiones en barco por la costa.
Gastronomía valenciana: la tierra de la paella
Valencia es la cuna de la paella, y aquí se toma muy en serio este plato. La paella valenciana auténtica lleva pollo, conejo, garrofón (una judía blanca local), ferraura (una judía verde plana), tomate, aceite de oliva y azafrán. No lleva marisco ni chorizo, y los valencianos defienden esta receta con pasión.
El arroz a banda (arroz caldoso con pescado), el arroz negro (con tinta de calamar), la fideuà (fideos finos con marisco) y el arroz al horno (con costilla, morcilla y garbanzos) son otras especialidades imprescindibles. Los mejores arroces se comen en los restaurantes del Cabanyal, el barrio marinero, y en las playas.
El Mercado Central de Valencia es una experiencia en sí mismo. Además de los puestos de fruta, verdura, carne y pescado de primera calidad, tiene bares donde tomar un vermut con una oliva rellena o una cerveza bien fría con anchoas del Cantábrico.
La horchata es la bebida estrella de Valencia. Se elabora con chufa (juncia avellanada), agua y azúcar. La mejor se toma en los tradicionales horchaterías del barrio de la Alboraya, aunque dentro de la ciudad, Horchatería Santa Catalina (Plaza de la Reina, 8) es una institución desde 1910. Se acompaña siempre con fartons, unos bollos alargados y esponjosos para mojar.
La Albufera: el corazón natural de Valencia
El Parque Natural de la Albufera es uno de los humedales más importantes de España. A solo 10 km al sur de Valencia, este lago de agua dulce separado del mar por una barra de dunas alberga una biodiversidad extraordinaria. Es el hogar de más de 300 especies de aves, entre ellas la garza real, el flamenco y el ánade real.
Una de las experiencias más auténticas de Valencia es montar en barca tradicional (barca de perxa) por la Albufera al atardecer. El guía impulsa la barca con una pértiga mientras el sol se pone tras las montañas y las aves regresan al humedal. Al volver, una paella en uno de los restaurantes de El Palmar, la aldea arrocera por excelencia, cierra la experiencia.
Cómo moverse por Valencia
Valencia es una ciudad muy llana y perfecta para recorrer en bicicleta. El servicio público Valenbici tiene estaciones por toda la ciudad. El carril bici recorre el Jardín del Turia, conecta el centro con la playa y llega hasta la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
El metro y el tranvía cubren bien la ciudad y el área metropolitana. El autobús urbano (EMT) es eficiente y tiene frecuencias de entre 5 y 15 minutos. Un billete sencillo cuesta 1,50€, y el bono de 10 viajes sale a 0,80€ por trayecto.
El Aeropuerto de Valencia (VLC) está a 8 km del centro. El metro (línea 3) conecta directamente con el centro en 20 minutos. También hay autobuses lanzadera y taxis con tarifa plana de unos 25€ al centro.
Las Fallas y otras fiestas
Las Fallas (del 15 al 19 de marzo) son la fiesta más internacional de Valencia. Declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, consisten en la construcción de monumentos de cartón piedra, madera y poliestireno que se queman la noche del 19 de marzo (la Cremà). Durante esos días, la ciudad explode en petardos, música, flores y pólvora.
Otras celebraciones destacadas son la Semana Santa Marinera (tradición marinera del barrio del Cabanyal), la Batalla de Flores (último domingo de julio) y la Feria de Julio con conciertos y actividades al aire libre. El 9 de octubre se celebra el Día de la Comunidad Valenciana con la entrada de la Corona de Aragón en la ciudad.
Consejos prácticos
La mejor época para visitar Valencia es entre abril y junio, o entre septiembre y octubre. El clima es agradable, hay menos turistas y los precios de los hoteles son más bajos. El verano es caluroso (35-40 °C) pero la brisa marina aligera las noches.
El arroz se come al mediodía, nunca por la noche. Los valencianos consideran que un arroz por la noche es pesado y poco saludable. Si quieres comer paella auténtica, búscala en restaurantes especializados y pídela con 30 minutos de antelación (se prepara al momento).
El valenciano es una lengua propia que se habla de forma cotidiana. No te preocupes si no lo entiendes: todos hablan castellano perfectamente, pero un "bon dia" o un "gràcies" siempre se agradecen.