Šibenik: guía completa de la ciudad de fortalezas en la costa dálmata
Šibenik combina un casco medieval de piedra caliza, una catedral declarada Patrimonio de la Humanidad y fortalezas con vistas al canal, todo lejos de las multitudes de Dubrovnik.
La costa dálmata croata es una de las joyas del Adriático: ciudades amuralladas como Dubrovnik y Split, islas soleadas como Hvar y aguas transparentes. La gastronomía combina influencias italianas y eslavas con productos frescos del mar. Ideal para viajar en junio o septiembre, cuando el clima es perfecto y las playas están menos llenas.
Šibenik combina un casco medieval de piedra caliza, una catedral declarada Patrimonio de la Humanidad y fortalezas con vistas al canal, todo lejos de las multitudes de Dubrovnik.
Trogir concentra 2.300 años de historia en una isleta de pocos cientos de metros: un casco antiguo prácticamente intacto a 30 minutos de Split y junto al aeropuerto.
Dubrovnik ofrece algunos de los hoteles más espectaculares del Adriático. Descubre dónde alojarte según tu presupuesto y preferencias.
Hvar es la isla adriática donde el sol brilla 2.800 horas al año, el mar es turquesa, los campos de lavanda perfuman el aire y la vida transcurre entre puertos venecianos y calas escondidas.
Zadar es la ciudad de las puestas de sol más bellas del mundo, donde el mar se convierte en música a través del Órgano Marino y la historia romana y veneciana se funde con el Adriático.
Split es la ciudad donde un palacio romano del siglo IV sigue siendo el corazón palpitante de la vida mediterránea, entre mármol antiguo, brisa del Adriático y sabores dálmatas.
Dubrovnik es la joya del Adriático: murallas imponentes, calles de mármol pulido y un mar turquesa que abraza la ciudad fortificada más bella de Europa.