Positano: guía completa del pueblo más bello de la Costa Amalfitana
Positano enamora a primera vista: un pueblo de colores pastel que desciende hasta el mar Tirreno entre limoneros, calas escondidas y la mejor cocina del sur de Italia.
Desde Roma hasta Sicilia, la costa italiana del Mediterráneo ofrece historia milenaria, la mejor gastronomía del continente y paisajes que van de la Costa Amalfitana a Cerdeña. Imprescindible probar la pizza napolitana, los pasteles sicilianos y un buen vino del Lacio. Los meses de mayo, junio y septiembre son ideales para evitar multitudes.
Positano enamora a primera vista: un pueblo de colores pastel que desciende hasta el mar Tirreno entre limoneros, calas escondidas y la mejor cocina del sur de Italia.
Sorrento cautiva con sus acantilados de toba, sus limoneros perfumados y sus atardeceres sobre el golfo de Nápoles, siendo la base perfecta para explorar la Costa Amalfitana.
Amalfi, capital histórica de la Costiera, cautiva con su catedral medieval, sus callejuelas blancas y sus playas de ensueño en la costa más bella de Italia.
Taormina combina historia griega, playas paradisíacas y la mejor gastronomía siciliana en un escenario incomparable con el Etna de fondo.
Catania es la esencia de Sicilia: mercados bulliciosos, arquitectura barroca, el volcán más activo de Europa y la mejor cocina callejera del Mediterráneo.
Palermo es la puerta de entrada a Sicilia: una ciudad vibrante donde Oriente y Occidente se encuentran en cada calle, cada mercado y cada plato.
Bari concentra la esencia del sur de Italia en estado puro: historia milenaria, playas del Adriático y la mejor cocina de Apulia.
Venecia es única en el mundo, una ciudad suspendida entre el agua y el cielo. Su oferta hotelera combina el lujo de los palacios históricos con la autenticidad de los barrios más genuinos.
Nápoles es la ciudad más auténtica de Italia, un torbellino de historia, arte, pizza y vida mediterránea frente al imponente Vesubio.
Roma es la cuna del Imperio y una de las ciudades más fascinantes del Mediterráneo. Su oferta hotelera combina historia, lujo y autenticidad en cada rincón.
Génova es una ciudad de contrastes: palacios renacentistas junto a callejones medievales, el puerto más importante de Italia y la mejor cocina de mar de la Liguria.
Venecia flota entre el sueño y la realidad: una ciudad única en el mundo donde el agua es calle y la historia se refleja en cada canal.
Nápoles desborda vida por cada esquina: es ruidosa, auténtica, vibrante y tiene la mejor gastronomía de Italia según los italianos.
Roma no se visita, se vive. Dos milenios de historia, arte y cultura la convierten en la ciudad más fascinante del Mediterráneo.