Las mejores playas de Turquía en el Mediterráneo: guía completa con calas y resorts
Publicado el 6 de agosto de 2026
La Riviera Turca: un paraíso playero único en el Mediterráneo
Turquía posee más de 7.200 km de costa, de los cuales unos 1.600 km corresponden a la costa mediterránea, conocida como la Riviera Turca. Esta franja costera, que se extiende desde Fethiye al oeste hasta Alanya al este, concentra algunas de las playas más espectaculares del Mediterráneo: aguas turquesas y cristalinas, arena fina y dorada, un clima cálido de abril a noviembre, y una temperatura del agua que supera los 26 °C en verano.
Lo que diferencia a las playas turcas de otras del Mediterráneo es su entorno: montañas cubiertas de pinos que caen verticalmente sobre el mar, ruinas licias y romanas junto a la orilla, y una infraestructura hotelera que combina el lujo con precios muy competitivos. Además, la mayoría de las playas turcas tienen bandera azul, un distintivo de calidad y limpieza que aquí se concede con generosidad.
Ölüdeniz y la Laguna Azul: la playa más famosa de Turquía
Ölüdeniz, en el distrito de Fethiye, es la playa más fotografiada de Turquía y una de las más bellas del mundo. La Laguna Azul (Mavi Lagün) es una extensión de agua turquesa protegida del oleaje por una lengua de arena, lo que la convierte en una piscina natural de aguas cristalinas y poco profundas. El acceso a la laguna cuesta 65 liras turcas (unos 2€) por persona. El alquiler de dos hamacas con sombrilla cuesta entre 100 y 200 liras (3-7€) según la zona.
Lo que hace única a Ölüdeniz es su telón de fondo: el monte Babadağ (1.969 m), una mole de piedra caliza que se eleva verticalmente desde la costa. Desde su cima se lanzan los paracidistas que convierten el cielo de Ölüdeniz en un espectáculo de colores. El vuelo en parapente biplaza con instructor cuesta entre 120 y 200€ e incluye transporte hasta la cima, vuelo de 20-30 minutos, fotos y vídeo. Es una de las experiencias más icónicas de Turquía.
La playa pública de Ölüdeniz (Belcekız Plajı) es de arena y guijarros, con aguas profundas según se avanza. Hay duchas, vestuarios y restaurantes. Los hoteles de la zona, como el Liberty Hotels Ölüdeniz, el Jiva Beach Resort y el Sundia Exclusive, ofrecen paquetes desde 70€ la noche en temporada alta. La mejor época para visitarla es mayo-junio y septiembre-octubre, cuando el clima es perfecto y hay menos gente.
Cerca de Ölüdeniz se encuentra el Camino de Licia, una ruta de senderismo de 540 km que recorre la costa. El tramo entre Ölüdeniz y la playa de Kabak (12 km, 4-5 horas) es uno de los más bellos, con vistas espectaculares de la costa y calas vírgenes solo accesibles a pie.
Las playas de Antalya: Lara, Konyaaltı y la costa de los resorts
Antalya es la capital de la Riviera Turca y el punto de partida ideal para explorar sus mejores playas. Lara Beach, a 12 km al este del centro, es una playa de arena fina de 8 km de longitud bordeada de hoteles de lujo. El agua es poco profunda y cristalina, ideal para familias. El tramo público de la playa tiene acceso gratuito, duchas y vestuarios. El alquiler de hamacas cuesta entre 50 y 100 liras (1,50-3€).
Konyaaltı Beach, al oeste del centro de Antalya, es la playa urbana por excelencia. Con 7 km de longitud, combina zonas de guijarros y arena con un impresionante paseo marítimo lleno de restaurantes, bares y tiendas. Detrás de la playa se alzan las montañas Tauro, creando un paisaje espectacular. Konyaaltı es popular entre los jóvenes y las familias, con zonas de voleibol, alquiler de kayaks y paddle surf (50-100 liras la hora).
Al este de Antalya se encuentran las playas de la zona de Lara y Kundu, donde se concentran los mejores resorts todo incluido de Turquía: Rixos Downtown, Mardan Palace, Titanic Deluxe y Maxx Royal. Estos hoteles tienen playas privadas con tumbonas, toallas y servicio de comidas y bebidas incluido en el precio. Un hotel de 5 estrellas todo incluido cuesta entre 80 y 200€ por noche en temporada alta.
La playa de Çirali, a 80 km al suroeste de Antalya, es una de las más tranquilas de la región. Playas de arena y guijarros rodeadas de huertos de naranjos y limoneros, con el telón de fondo de las ruinas licias de Olympos. Es famosa por ser el lugar de anidación de las tortugas marinas Caretta caretta. La entrada es gratuita y el ambiente es relajado, con pequeños hostales y pensiones familiares.
Kalkan, Kaş y la costa licia: calas espectaculares
La costa entre Fethiye y Antalya, conocida como la costa licia, es la más espectacular de Turquía. Aquí las montañas caen directamente sobre el mar, creando calas de aguas turquesas solo accesibles por barco o por senderos. Kaş es el pueblo más encantador de la región, con un casco antiguo de calles empedradas y buganvillas, y un puerto deportivo lleno de barcos de excursiones. Las calas cercanas como Büyük Çakıl, Küçük Çakıl y Akçagören son de roca y aguas cristalinas, ideales para el snorkel.
Kalkan es el destino más elegante de la costa licia, con un puerto lleno de restaurantes de pescado y hoteles boutique. Sus calas, como Kaputaş Plajı (a 20 km al oeste), son de arena fina encajonadas entre acantilados. Kaputaş es famosa por sus aguas de color turquesa intenso y su playa de arena dorada a la que se accede bajando 194 escaleras. El acceso cuesta 25 liras (0,80€) y el alquiler de hamacas 50 liras (1,50€). En verano se llena rápidamente, así que conviene llegar antes de las 9:30.
Las excursiones en barco son la mejor forma de descubrir la costa licia. Desde Kaş salen excursiones diarias a las islas de Kekova y al pueblo sumergido de Simena, donde se puede nadar sobre ruinas licias bajo el agua. El precio ronda las 400-600 liras (12-18€) por persona con comida incluida. Desde Kalkan, las excursiones recorren las calas de la península, con paradas para bañarse en aguas cristalinas y comer pescado fresco a bordo.
Las playas de Bodrum: la costa del Egeo turco
Bodrum, en la confluencia del Egeo y el Mediterráneo, ofrece un tipo de playa diferente: más ventosa, con aguas más frescas y un paisaje de pinos y colinas. La playa de Gümbet (Bitez) es la más popular, con arena fina y aguas tranquilas protegidas por el golfo. Es ideal para familias y para deportes acuáticos como windsurf y kitesurf, ya que el viento es constante (15-25 nudos en verano). El alquiler de equipo cuesta entre 200 y 400 liras (6-12€) la hora.
La playa de Ortakent (Yahşi) es la más larga de la península de Bodrum, con 2 km de arena fina y aguas poco profundas. Está bordeada de hoteres y restaurantes, pero al ser tan larga, siempre se encuentra un hueco. Türkbükü, al norte de Bodrum, es la playa de moda en verano, con chiringuitos elegantes como el Maki y el Kıyı, donde el alquiler de hamacas puede costar hasta 300 liras (9€) el fin de semana. En temporada baja, las playas de Bodrum están mucho más tranquilas y los precios se reducen a la mitad.
Para playas vírgenes, la península de Datça, al oeste de Bodrum, ofrece algunas de las calas más solitarias del Mediterráneo turco. Palamutbükü, Hayıtbükü y Körmen son playas de arena y guijarros sin urbanizar, con algún chiringuito de temporada. El acceso es por carreteras de tierra en algunos tramos, pero la recompensa es una playa casi privada en plena naturaleza.
Alanya y Side: playas para todos los gustos
Alanya es uno de los destinos playeros más populares de Turquía, especialmente entre familias y viajeros con presupuesto ajustado. La playa de Cleopatra, según la leyenda donde se bañaba la reina egipcia, es de arena fina y dorada con 2 km de longitud. El agua es poco profunda (los primeros 30 metros no cubren) y la temperatura es cálida. Al fondo, la silueta del Castillo de Alanya y la Torre Roja crean una estampa inolvidable. El alquiler de hamacas cuesta entre 40 y 80 liras (1,20-2,50€).
La playa de Keykubat, al este de Alanya, es otra excelente opción, con 3 km de arena fina y aguas tranquilas. Está bordeada de hoteles, bares y restaurantes, y es perfecta para familias con niños por sus aguas poco profundas y la ausencia de oleaje. En Alanya, los hoteles todo incluido son la opción más popular: un hotel de 4 estrellas cuesta entre 50 y 100€ por noche en verano.
Side, a 75 km al este de Antalya, es otro destino playero con un plus cultural impresionante: las ruinas del templo de Apolo y el anfiteatro romano están literalmente junto a la playa. La playa oeste de Side es de arena fina y se extiende a lo largo de 3 km, con aguas claras y poco profundas. La playa este es más tranquila, con pequeñas calas entre las ruinas romanas. Es una combinación única de historia y playa que no se encuentra en muchos lugares del Mediterráneo.
Playas menos conocidas pero imprescindibles
La playa de İztuzu, cerca de Dalyan, es una de las más especiales de Turquía. Esta lengua de arena de 4,5 km separa el lago Köyceğiz del Mediterráneo y es una de las principales áreas de anidación de las tortugas Caretta caretta. El acceso es gratuito y está prohibido usar sombrillas o hamacas en ciertas zonas para proteger los nidos. Cerca de allí, las termas de Sultaniye y las ruinas licias de Kaunos completan una excursión perfecta de un día.
La playa de Patara, a 15 km al oeste de Kalkan, es la playa más larga de Turquía con 12 km de arena fina. Está protegida como parte del Parque Nacional de la Costa de Patara y es otra zona de anidación de tortugas. Las dunas de arena al norte de la playa crean un paisaje casi desértico. La entrada cuesta 30 liras (1€). Detrás de la playa se encuentran las impresionantes ruinas de la ciudad licia de Patara, con su teatro romano y su calle columnada.
La playa de Kabak, cerca de Fethiye, es una cala virgen a la que se accede por un sendero de 20 minutos desde la carretera principal. Rodeada de acantilados cubiertos de pinos, la playa es de guijarros y el agua es de un azul intenso. Hay un pequeño chiringuito que sirve comidas sencillas y alquila hamacas (25 liras). Kabak es el lugar perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza en estado puro.
Consejos prácticos para disfrutar las playas turcas
La mejor época para las playas turcas es de mayo a octubre. Julio y agosto son los meses más calurosos (35-40 °C) y concurridos. Mayo, junio y septiembre ofrecen temperaturas de 25-30 °C y menos aglomeraciones. El agua está en su temperatura óptima de junio a octubre (24-28 °C). En abril y noviembre el clima es suave pero el agua puede estar fresca (18-20 °C).
La moneda local es la lira turca (TRY). Aunque muchos hoteles y restaurantes turísticos aceptan euros, el cambio no suele ser favorable. Es mejor pagar en liras. Los cajeros automáticos abundan en las ciudades, pero no siempre en las playas más remotas. Lleva efectivo suficiente para el alquiler de hamacas, comidas en chiringuitos y excursiones en barco.
El sol en la costa turca es muy intenso, especialmente entre las 11:00 y las 16:00. Usa protector solar de factor 50+, renueva cada dos horas y busca sombra en las horas centrales. Las playas de la Riviera Turca tienen poca sombra natural, así que lleva sombrilla o elige playas con hamacas bajo toldo.
Las playas turcas son públicas por ley, pero el acceso a través de los hoteles puede estar restringido. En las playas de los resorts, los no huéspedes pueden acceder a las zonas públicas pero no a las hamacas del hotel. Muchas playas tienen entradas gratuitas con servicios de pago (hamacas, duchas, vestuarios). Los precios son moderados: 1-3€ por hamaca y sombrilla.
La gastronomía en las playas turcas es excelente y económica. Los chiringuitos de playa (plaj lokantası) sirven pescado a la parrilla, ensalada, meze y pan por 150-250 liras (5-8€). El gözleme (crepe relleno de espinacas y queso) es el snack playero por excelencia (30-50 liras, 1-1,50€). El té turco (çay) se sirve en todas partes por 10-15 liras (0,30-0,50€) y es la bebida oficial del descanso playero.