Alicante: guía completa de la capital de la Costa Blanca
Alicante es sol, playa y castillo: la capital de la Costa Blanca te espera con los brazos abiertos y 300 días de sol al año.
Por qué Alicante es un destino mediterráneo imprescindible
Alicante es la capital de la Costa Blanca y uno de los destinos turísticos más completos del Mediterráneo español. Con más de 300 días de sol al año y una temperatura media de 18 °C, posee un clima envidiable que permite disfrutar de la ciudad en cualquier estación. Su ubicación estratégica, entre el mar y la montaña, la convierte en un punto de partida ideal para explorar el Levante español.
Lo que hace especial a Alicante es su autenticidad. A diferencia de otros destinos costeros masificados, la ciudad ha sabido mantener su esencia mediterránea: un casco histórico lleno de vida, playas urbanas de bandera azul, una gastronomía basada en el arroz y el pescado fresco, y una vida social que se desarrolla al aire libre casi todo el año. La Explanada de España, con su pavimento ondulado de mármol y sus palmeras, es el mejor ejemplo de ese espíritu alicantino.
Qué ver en Alicante: del Castillo de Santa Bárbara al Barrio de la Santa Cruz
El Castillo de Santa Bárbara es el símbolo indiscutible de Alicante. Situado en la cima del monte Benacantil, a 166 metros sobre el nivel del mar, esta fortaleza de origen musulmán del siglo IX es una de las más grandes de España. Las vistas desde sus miradores son espectaculares: toda la bahía de Alicante, la isla de Tabarca y, en los días despejados, la costa de Ibiza. Se puede subir en coche, en el ascensor excavado en la roca desde la playa del Postiguet o, para los más activos, a pie por las laderas del monte.
El Barrio de la Santa Cruz es el rincón más pintoresco de Alicante. Sus calles estrechas, empinadas y llenas de flores trepan por la ladera del Benacantil hasta los pies del castillo. Las casas encaladas con macetas de geranios, buganvillas y jazmines crean una estampa andaluza que recuerda a los pueblos blancos de la provincia. Perderse por sus callejones es una de las experiencias más auténticas que ofrece la ciudad.
La Explanada de España, el paseo marítimo de Alicante, es uno de los más bellos de España. Su pavimento de mármol tricolor (rojo, crema y verde) forma un dibujo ondulado que imita las olas del mar. A lo largo de sus casi 500 metros, encontrarás palmeras centenarias, bancos de hierro forjado, y el emblemático mural de cerámica que representa la historia de la ciudad. Es el lugar favorito de los alicantinos para pasear, especialmente al atardecer.
El Mercado Central de Alicante, construido en 1921 en estilo eclecticista con influencias modernistas, es el segundo mercado de abastos más grande de España tras la Boqueria de Barcelona. En su interior, más de 300 puestos ofrecen productos frescos de la huerta alicantina, pescado del Mediterráneo, carnes y los famosos embutidos de la región.
Las mejores playas de Alicante
La playa del Postiguet es la playa urbana de Alicante por excelencia. Con casi un kilómetro de arena fina y dorada, está situada justo al pie del Castillo de Santa Bárbara, lo que le confiere una estampa única. Cuenta con todos los servicios: duchas, alquiler de hamacas y sombrillas, chiringuitos, zona de juegos infantiles y acceso para personas con movilidad reducida. Su paseo marítimo conecta directamente con la Explanada de España.
La playa de San Juan es la más grande y famosa de Alicante. Con más de 7 kilómetros de longitud y una anchura media de 80 metros, es una de las mejores playas urbanas de la costa mediterránea española. Su arena fina y dorada, sus aguas transparentes y el paseo marítimo arbolado de casi 5 kilómetros la convierten en el destino playero favorito de familias y jóvenes. Cuenta con bandera azul desde 1987 y está rodeada de hoteles, restaurantes y chiringuitos.
La Albufereta, entre el Postiguet y San Juan, es una playa más resguardada y tranquila, ideal para familias con niños pequeños. El Cabo de la Huerta, más al norte, es una zona de calas rocosas y acantilados donde los alicantinos practican snorkel y buceo. Para los amantes de la naturaleza, la playa del Saladar y la playa de Muchavista, en el límite con El Campello, ofrecen espacios más amplios y menos urbanizados.
Gastronomía alicantina: sabores del Mediterráneo
La gastronomía de Alicante es un reflejo de su geografía: productos de la huerta, pescados y mariscos del Mediterráneo, arroces y una tradición repostera que tiene en los turrones de Jijona y Alicante sus embajadores más internacionales. La cocina alicantina comparte raíces con la valenciana pero tiene personalidad propia, con platos como el arroz a banda, el caldero del pescador (originario de la vecina Santa Pola) y los arroces con costra.
El Mercado Central es el mejor lugar para conocer los productos locales. Allí encontrarás la mejor fruta y verdura de la huerta alicantina, el pescado recién llegado de la lonja, y puestos de degustación donde probar tapas, vinos de la D.O. Alicante y la célebre coca amb tonyina (una coca de verduras con atún). La plaza de la Santísima Faz, en el barrio de San Blas, es otra zona con buena oferta de bares de tapas tradicionales.
La provincia de Alicante cuenta con tres Denominaciones de Origen Protegidas: los turrones de Jijona y Alicante (el turrón blando y el duro, respectivamente), la uva de mesa del Vinalopó y el vino de la D.O. Alicante. Los vinos de la Marina Alta, especialmente el moscatel y los tintos de la variedad monastrell, maridan a la perfección con la cocina local. El restaurante Monastrell, del chef María José San Román, cuenta con estrella Michelin y es una referencia de la alta cocina alicantina.
Excursiones imprescindibles: Tabarca, la Costa Blanca y el interior
La Isla de Tabarca es la reserva marina más antigua de España (declarada en 1986) y uno de los mayores atractivos de la costa alicantina. A solo 20 minutos en barco desde el puerto de Alicante, esta pequeña isla de poco más de un kilómetro de longitud ofrece calas de aguas cristalinas, un pueblo amurallado del siglo XVIII y algunos de los fondos marinos mejor conservados del Mediterráneo. El snorkel y el buceo en sus aguas son una experiencia inolvidable.
La Costa Blanca se extiende a lo largo de más de 200 kilómetros de litoral. Hacia el norte, localidades como Altea con su casco antiguo blanco y su iglesia de cúpula azul, Benidorm con sus rascacielos y sus playas, y Calpe con el imponente Peñón de Ifach merecen una visita. Hacia el sur, Santa Pola con su castillo y sus salinas, y Guardamar del Segura con sus dunas fósiles completan un recorrido costero de gran diversidad.
El interior de la provincia de Alicante guarda tesoros como las cuevas de Canelobre (en Busot, a solo 20 km de la ciudad), el municipio de Villena con su castillo medieval, y las bodegas del Vinalopó donde se producen los vinos de la D.O. Alicante. La ciudad de Elche, con su impresionante Palmeral declarado Patrimonio de la Humanidad, está a solo 25 minutos en coche o tren.
Transporte y cómo moverse por Alicante
El Aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández (ALC) es el quinto de España en tráfico de pasajeros, con conexiones directas con las principales ciudades europeas y nacionales. Está a 12 km del centro de Alicante, a medio camino entre las ciudades de Alicante y Elche. Los autobuses C-6 y el servicio de autobús lanzadera (línea A) conectan el aeropuerto con el centro de Alicante en unos 25 minutos por unos 5€. El taxi cuesta una tarifa plana de unos 27€ al centro.
El TRAM Metropolitano de Alicante es un sistema de tranvía, tren ligero y tren de cercanías que conecta la ciudad con la costa norte (Benidorm, Altea, Calpe) y el interior. La Línea 1 llega hasta Benidorm en aproximadamente una hora, mientras que la Línea 2 conecta Alicante con el hospital y San Vicente del Raspeig. El centro de Alicante se recorre cómodamente a pie, pero el TRAM es la mejor opción para desplazarse a las playas del norte y a los municipios costeros.
El autobús urbano (TAM) tiene 23 líneas que cubren toda la ciudad y sus pedanías. Un billete sencillo cuesta 1,45€. Alicante dispone de un servicio público de alquiler de bicicletas (Bicialicante) con estaciones repartidas por toda la ciudad. El primer día es gratuito, y las siguientes horas cuestan muy poco. El carril bici recorre el frente marítimo y conecta el centro con las playas de San Juan y la Albufereta.
Mejor época para visitar Alicante y consejos prácticos
Alicante tiene un clima mediterráneo subtropical que permite visitarla prácticamente cualquier día del año. La primavera (marzo-junio) es la mejor temporada: las temperaturas oscilan entre 20 y 28 °C, los días son largos y la ciudad está en plena floración. El otoño (septiembre-noviembre) es igualmente agradable, con temperaturas suaves y menos turistas. El verano (julio-agosto) es caluroso, con máximas que superan los 35 °C, pero la brisa marina aligera las noches.
Las Hogueras de San Juan (del 19 al 24 de junio) son la fiesta mayor de Alicante. Declaradas de Interés Turístico Internacional, consisten en la plantà de monumentos de cartón piedra en las calles y plazas de la ciudad, que se queman la noche del 24 de junio en la Cremà. Durante una semana, Alicante se llena de música, verbenas, desfiles de belleza, mascletás y un ambiente festivo inigualable.
Alicante es una ciudad segura y acogedora. El centro histórico es peatonal y se recorre fácilmente a pie. El alicantino es amable y abierto, y aunque el castellano es la lengua mayoritaria, el valenciano es cooficial y se usa en la vida cotidiana. La propina no es obligatoria pero se agradece dejar un 5-10% en restaurantes si el servicio ha sido bueno. El agua del grifo es potable en toda la ciudad, aunque muchos locales prefieren agua embotellada por su alto contenido en cal.
La vida en Alicante transcurre al aire libre. Las terrazas de la Explanada, los chiringuitos de la playa de San Juan y los bares de tapas del Barrio de la Santa Cruz son los escenarios de la vida social alicantina. El ritmo es pausado, mediterráneo: sin prisas, disfrutando del momento. Y ese, quizás, sea el mayor atractivo de Alicante: una ciudad que te invita a vivir con calma, con el mar y el sol como compañeros de viaje.