Dubrovnik: guía completa de la perla del Adriático
Dubrovnik es la joya del Adriático: murallas imponentes, calles de mármol pulido y un mar turquesa que abraza la ciudad fortificada más bella de Europa.
Dubrovnik es la joya del Adriático: murallas imponentes, calles de mármol pulido y un mar turquesa que abraza la ciudad fortificada más bella de Europa.
Biblos es la cuna del alfabeto fenicio y la ciudad viva más antigua del Mediterráneo: 7.000 años de historia frente al mar.
Beirut es la ciudad fénix: destruida y reconstruida mil veces, hoy brilla con una energía vibrante que cautiva a todo el que la visita.
Alhucemas es el secreto mejor guardado de la costa mediterránea marroquí: playas paradisíacas, montañas verdes y la autenticidad del Rif.
Chefchaouen es la joya azul de Marruecos: una ciudad de ensueño donde las calles, las puertas y las escaleras se tiñen de todos los tonos del azul.
Tetuán es la ciudad andalusí por excelencia: fundada por refugiados granadinos, su medina blanca es una de las más auténticas de Marruecos.
Tánger es la ciudad de los contrastes: África y Europa se tocan en el estrecho, la tradición y la vanguardia se mezclan en sus calles.
Djerba es la isla de las leyendas: Homero la inmortalizó en la Odisea, y hoy sigue siendo un paraíso de playas blancas, palmerales y tradiciones milenarias.
Hammamet es el destino costero por excelencia de Túnez: playas doradas, una medina blanca y azul, y el aroma embriagador de los jazmines.
Sousse combina la historia de su medina fortificada con las mejores playas de Túnez y un puerto deportivo que nunca duerme.
Túnez es una ciudad de contrastes donde la medina milenaria convive con la arquitectura art déco, las ruinas púnicas y la brisa del lago de Túnez.
Rodas es la isla donde la historia se encuentra con el paraíso: la ciudad medieval mejor conservada de Europa, calas de aguas cristalinas y un sol que brilla 300 días al año.