Las mejores playas de Grecia: paraísos mediterráneos que no te puedes perder

Las mejores playas de Grecia: paraísos mediterráneos que no te puedes perder

Por qué las playas griegas son únicas en el Mediterráneo

Grecia cuenta con más de 13.000 km de costa y 6.000 islas y islotes, de los cuales solo 227 están habitados. Esta geografía fracturada ha creado miles de playas y calas de una diversidad asombrosa. Desde las arenas doradas bañadas por aguas turquesas hasta las calas de guijarros blancos rodeadas de acantilados, el país heleno ofrece el litoral más variado del Mediterráneo.

El mar Egeo y el Jónico bañan sus costas con aguas cristalinas que en muchos casos han recibido la Bandera Azul, el distintivo internacional de calidad ambiental. Más de 500 playas griegas ostentan este galardón, situando al país entre los primeros del mundo. Además, la temperatura del agua oscila entre los 22 y 27 °C de junio a octubre, ideal para el baño.

Playas del Jónico: las más espectaculares

Playa de arena blanca y aguas turquesas en Grecia

La playa de Navagio (Shipwreck Beach) en Zakynthos es la más fotografiada de Grecia. Este paraíso de arena blanca rodeado de acantilados de piedra caliza blanca solo es accesible en barco. El pecio del barco contrabandista Panagiotis, encallado en 1980, añade un toque de misterio. Las excursiones en barco salen desde el puerto de Zakynthos y cuestan entre 20 y 35 € por persona. La mejor hora para visitarla es a primera hora de la mañana para evitar las multitudes.

Myrtos Beach, en Cefalonia, es otra de las playas más impresionantes de Grecia. Rodeada de acantilados de piedra caliza blanca, sus aguas pasan del azul intenso al turquesa claro en cuestión de metros. La playa tiene 800 metros de longitud con grava blanca y el fondo es de canto rodado, recomendable llevar calzado de agua. El acceso es gratuito y hay un pequeño chiringuito que alquila sombrillas por 20 € el dúa.

La playa de Porto Katsiki, en Lefkada, se considera una de las mejores de Europa. Se accede por una escalera de más de 100 escalones tallados en el acantilado, y la recompensa es una playa de arena blanca y aguas de un azul cegador. La entrada cuesta 3 € por persona en temporada alta y hay aparcamiento vigilado por 5 € al día. El chiringuito sirve comidas ligeras por 10-15 €.

Las calas escondidas del Egeo

Cala escondida de aguas turquesas en las islas griegas

Las Cuevas Kleftiko, en Milos, son una formación rocosa de piedra blanca erosionada por el mar que crea cuevas, arcos y túneles accesibles solo en barco. El agua es de un azul turquesa brillante y el snorkel es espectacular entre las rocas, donde se pueden ver pulpos, morenas y bancos de peces de colores. Las excursiones en barco desde el puerto de Adamantas cuestan entre 40 y 60 € con comida incluida.

La playa de Sarakiniko, también en Milos, es un paisaje lunar de roca volcánica blanca erosionada por el viento y el mar. La playa no es de arena sino de roca lisa, con aguas de un azul turquesa intenso que contrastan con el blanco de la piedra. El acceso es gratuito y está a 5 km en coche desde Plaka, la capital de la isla.

La playa Roja (Kokkini Ammos) en Santorini, cerca de la antigua Akrotiri, es famosa por su arena de color rojo intenso debido a los minerales volcánicos. Está rodeada de acantilados rojizos que crean un paisaje único. El acceso es a pie desde el aparcamiento de Akrotiri (10 minutos). Llegar temprano es esencial, ya que es pequeña y se llena rápido. No hay servicios de sombrillas ni chiringuito.

Eláfonissos, frente a la costa sur del Peloponeso, es una isla conectada por un estrecho brazo de arena de apenas 20 metros. La playa de Simos, en la isla, es una de las más bellas de Grecia, con dos bahías de arena dorada separadas por dunas. Las dunas de arena fina crean un paisaje casi desértico. El agua es extremadamente clara y poco profunda, perfecta para familias con niños.

Playas para familias y aguas tranquilas

La playa de Agios Prokopios en Naxos es una de las más populares para familias. Su arena blanca y fina se extiende a lo largo de 1,5 km con un fondo marino de pendiente suave y aguas tranquilas. Los primeros 30 metros no cubren, ideal para niños pequeños. Dispone de duchas, vestuarios, hamacas (15 € el par) y varios chiringuitos con cocina. El autobús desde Naxos centro cuesta 2 €.

La playa de Voutakos en Skiathos es una cala protegida del viento con aguas calmadas y arena fina. Rodeada de pinos que llegan casi hasta la orilla, ofrece sombra natural para quienes prefieren evitar la sombrilla de pago. Está a 5 minutos a pie desde el centro de Skiathos. No hay servicios, así que hay que llevar todo lo necesario.

La playa de Koukounaries, también en Skiathos, está considerada una de las mejores playas del Mediterráneo. Su nombre significa “pinos” en griego, y el bosque de pinos que rodea la playa le da un encanto especial. La arena es dorada y fina, las aguas son cristalinas y el fondo arenoso. El acceso cuesta 3 € en coche y hay servicio de autobús desde Skiathos cada 30 minutos por 2,50 €. Hamacas y sombrilla cuestan 20 € el día.

Playas de Creta: la isla de las mil playas

Elafonisi, en el extremo suroeste de Creta, es una laguna de aguas rosadas debido a los fragmentos de conchas trituradas mezcladas con la arena. El agua es extremadamente poco profunda (apenas cubre las rodillas en los primeros 200 metros) y la temperatura es más cálida que en el resto de la isla. El acceso en coche desde Chania dura 1 hora y 15 minutos, con aparcamiento vigilado por 5 €.

La playa de Balos, al noroeste de Creta, es una laguna de aguas turquesas separada del mar por una lengua de arena blanca. Se accede desde la carretera de Kissamos por una pista de tierra de 8 km (se recomienda todoterreno) o en barco desde Kissamos (25 € ida y vuelta). La playa no tiene sombra natural, así que es imprescindible llevar sombrilla.

La playa de Preveli, en el sur de Creta, es única por el río que desemboca en la playa formando un pequeño lago de agua dulce rodeado de palmeras. La combinación de palmeral, río, montaña y mar crea un paisaje exótico que recuerda a un paraíso tropical. La playa es de guijarros y el fondo es rocoso. El acceso cuesta 2,50 € y se llega descendiendo 300 escalones.

Consejos para disfrutar las playas griegas como un local

La mejor época para las playas griegas es de junio a septiembre. Julio y agosto son los meses más calurosos (35-40 °C) y concurridos, con precios hoteleros un 50% más altos que en junio. Septiembre es el mes ideal: el agua está a 25 °C, las temperaturas son más suaves y las playas están mucho menos masificadas. Mayo y octubre son perfectos para quienes prefieren temperaturas de 22-25 °C y playas casi vacías.

El acceso a las playas en Grecia es libre y gratuito por ley. Lo que se paga es el alquiler de hamacas y sombrillas (15-25 € el par según la playa), el aparcamiento (3-5 €) y el chiringuito. Muchas playas no tienen sombra natural, así que llevar sombrilla es casi obligatorio. El protector solar es caro en Grecia (20-30 € el bote), mejor llevarlo de casa.

Los chiringuitos de playa griegos (psarotaverna) ofrecen pescado fresco a la parrilla, ensalada griega, tzatziki y pan. Una comida completa cuesta entre 15 y 25 € por persona con bebida. El café frappé (café instantáneo batido con hielo) es la bebida oficial del descanso playero y cuesta entre 3 y 5 €.

La mayoría de las playas más famosas se llenan en temporada alta. La clave para disfrutarlas es llegar antes de las 10:00 de la mañana o después de las 17:00. El alquiler de coche es casi imprescindible para explorar las playas menos conocidas. Los precios de alquiler parten de 35 € al día en temporada baja y llegan a 70 € en agosto.